El rango, no un número
Un mínimo y un máximo razonables, con el método que sostiene cada extremo. Un número solo sirve para discutirlo; un rango sirve para negociar.
Informe orientativo gratuito con tres métodos contrastados. Sin compromiso, 100% confidencial. La mejor primera conversación.
No es un número suelto en un correo. Es un informe con el que puedes sentarte delante de un comprador, de un socio o de tu asesor fiscal.
Un mínimo y un máximo razonables, con el método que sostiene cada extremo. Un número solo sirve para discutirlo; un rango sirve para negociar.
Operaciones recientes de tu sector y tu tamaño, de nuestras propias transacciones y de bases de datos de mercado. Con múltiplos, no con impresiones.
Qué tendrías que cambiar para valer más y cuánto valdría cada cambio: concentración de clientes, márgenes, dependencia del dueño, contratos recurrentes.
Lo que un comprador va a usar para negociar a la baja. Mejor saberlo tú primero que descubrirlo en la due diligence.
Si el mercado de tu sector está caro o barato ahora mismo y si merece la pena esperar. A veces esperar un año vale más que cualquier mejora interna.
Cuarenta y cinco minutos con quien ha hecho el análisis, para preguntar lo que quieras. Sin presentación comercial detrás.
Sin reuniones interminables ni carpetas de documentos. Esto es todo lo que hay que hacer.
Diez preguntas, una a una: sector, facturación, EBITDA, motivo y plazo. Con eso ya sabemos por dónde va el caso y qué comparables tocan.
Un analista lee el caso y busca las cuentas públicas de la empresa. Si algún dato no cuadra o falta, te llamamos: veinte minutos, sin compromiso.
Descuento de flujos, múltiplos de transacciones comparables y activos netos ajustados. Donde los tres coinciden está el rango; donde no, se explica por qué.
Recibes el informe y una reunión para repasarlo. Si después quieres vender, tienes por dónde empezar; si no, te queda el análisis para lo que decidas.
Aplicamos los tres métodos contrastados y triangulamos: un solo método da un número, tres dan un rango defendible delante de un comprador.
Valor presente de los flujos futuros estimados.
Comparativa con transacciones recientes del sector.
Análisis del balance con ajustes de mercado.
Estas son las razones por las que nos la piden de verdad. Ninguna obliga a nada después.
Alguien ha puesto un número sobre la mesa y no sabes si es bueno. Saberlo antes de responder cambia por completo la conversación.
Es el mejor momento para pedirla: con margen todavía se pueden mover las palancas que suben el precio.
Para que el precio de las participaciones no salga de una negociación a ciegas entre las dos partes.
Cuando hace falta un valor razonado y neutral que las partes puedan aceptar y que aguante delante de un juzgado o de Hacienda.
El banco y los fondos van a valorar la empresa igualmente. Mejor llegar sabiendo lo que van a ver.
Para saber qué peso tiene la empresa en tu patrimonio antes de tomar decisiones fiscales o de relevo generacional.
Se responde en tres minutos, una pregunta a la vez. Con eso preparamos el informe orientativo y te lo mandamos por correo.
Informe orientativo gratuito y confidencial. Sin compromiso: si no encaja, te lo decimos igual.
Preparando el asistente…
Valoración orientativa gratuita con tres métodos contrastados. Sin compromiso, 100% confidencial.
Respondes diez preguntas y un analista prepara el informe con el rango de valor y las palancas que lo mueven.
Media hora con un asesor sénior para ver tu caso antes de mover nada. Bajo NDA desde el primer minuto.